February 4, 2019

9 consejos para una presentación fantástica

Incluso si no eres un vendedor nato, puedes exponer tus ideas de manera efectiva con una presentación bien planeada. Echa un vistazo a estos consejos fáciles de seguir.

  1. Buena preparación, ingredientes para una presentación eficiente

¿Qué incluye toda buena presentación?

Por un lado, tenemos el “elevator pitch”, más sobre ello en breve, un punto de partida perfecto. Esto proporciona a tu público la esencia de tu idea, dejándoles ansiosos por saber más.

Menciona tu estudio de mercado, demuestra que hay una audiencia para tu proyecto o producto. Si es posible, respalda tus observaciones con datos o testimonios de usuarios.

También necesitarás resumir tu plan de negocio. Descrine los aspectos prácticos sobre cómo ejecutarás tu gran idea, incluyendo detalles como la cadena de suministro, la logística y la fabricación de productos. Asegúrate de que la audiencia entiende que prestas atención tanto a los detalles como a los aspectos más generales de tu idea.

Haz referencia al ciclo de vida de tu cliente y cómo comercializarás y desarrollarás la promoción y fidelización entorno a tu producto o servicio. Si tienes ideas sobre programas de fidelización, ofertas y promociones, o el tipo de canales y estrategias de marketing que utilizarás, menciónalos también.

Encontrarás más consejos prácticos en nuestro artículo sobre cómo prepararte para tu presentación.

  1. Prepara un “elevator pitch”

Un “elevator pitch” es una frase que resume tu propuesta, lo que deseas que la gente recuerde una vez acabada tu presentación. Debe explicar lo que hace tu idea, a quien va dirigida y por qué es genial. Por ejemplo, aquí tienes un “elevator pitch” (ficticio) para el Cubo Rubik:

“Un colorido puzle cubo de bolsillo para todas las edades que gira en todas direcciones”.

Un “elevator pitch” realmente efectivo debe ser lo suficientemente detallado como para intrigar al público y dejarlo con ganas de más, mientras se mantiene lo más escueto posible. Tal vez tengas que pensar con detenimiento para reducir tu idea a su esencia, pero asegúrate de que tienes tiempo de sobra para refinarla antes del gran día.

  1. Practica tu presentación

Tu presentación no es precisamente una actuación, no necesitas aprender un discurso de memoria o coreografiar donde te ubicarás exactamente. De hecho, si tu presentación es demasiado perfecta puede que resulte artificial. Pero ensayar un poco te hará sentirte un poco más seguro y preparado para responder preguntas cuando llegue el gran día.

Pide a un amigo, compañero o familiar que haga de audiencia y practica tu presentación con ellos, incluyendo las diapositivas.

Pídeles que cronometren tu presentación, para saber cuánto tarda cada parte y asegurarte de que te mantienes dentro de un plazo de tiempo razonable. Anima a tu “audiencia ficticia” a hacer preguntas, lo que podría sacar a relucir algunos ángulos que tal vez no hayas considerado todavía.

  1. No escatimes en explicaciones básicas

Cuando vives y respiras una idea es fácil sobrestimar lo fácil que es para otros entenderla. Aunque parezca que estás mencionando lo obvio, asegúrate de incluir los detalles básicos de tu propuesta, incluyendo los antecedentes sobre cómo surgió y cualquier conocimiento especializado que hayas adquirido durante su desarrollo.

De nuevo, practicar tu presentación con un amigo o familiar ajeno a tu trabajo puede ser de gran ayuda. Ellos podrán ayudarte a evaluar si el nivel de tu presentación es demasiado alto, demasiado bajo o perfecto para tu audiencia destinataria.

  1. Saber qué hace aburrida una presentación

Es todo un hecho, algunas presentaciones llaman tu atención desde el principio, en otras no dejas de mirar el reloj transcurridos cinco minutos. ¿Cómo te puedes asegurar de que tu presentación es buena? Aquí tienes algunos consejos para hacer una presentación atractiva y mejorar tu técnica.

Establecer contacto visual

Por más intimidante que pueda parecer ese mar de rostros, recuerda que son solo personas. Puedes utilizar estratégicamente el contacto visual para desarrollar un sentido de conexión con toda la audiencia en general. Elige partes de la audiencia y establece breves contactos visuales con las mismas durante tu presentación. Un simple vistazo de vez en cuando mostrará que estás hablando con ellos, no para ellos.

Cuenta tu historia

Una estructura narrativa es pura magia para mantener la atención de la gente. ¿Cuál es la historia tras el desarrollo de tu idea? ¿Quiénes son los personajes? ¿Con qué obstáculos te enfrentaste y qué aprendiste en el camino? Utiliza este tipo de historias para darle vida y color a tu presentación y conseguir que el público se sienta realmente conectado.

Utiliza técnicas interactivas

Haz que tu audiencia piense y responda durante tu presentación, así será más probable que consigas mantener su atención. Pídeles que estimen un número o un resultado que mostrarás en la siguiente diapositiva. O haz que voten sobre opciones para los colores de tu marca o logo. Esto hará que se sientan involucrados con lo que explicas y les hará pensar que están tomando decisiones sobre tu negocio conjuntamente.

Recuerda hacer pausas

Mucha gente comete el error de hablar a la velocidad a la que piensan cuando hacen sus presentaciones. Hacer una pausa entre frases permite a tu audiencia procesar lo que estás diciendo. Puede que al principio no te sientas a gusto, pero una vez que te acostumbras también te proporcionará pausas extras para tomarte un respiro.

No leas de tus diapositivas

Si estás haciendo una presentación con diapositivas, ten claro su papel en tu presentación, están ahí para ilustrar tus palabras, no como fichas de apoyo. Si estás nervioso, o te has quedado sin palabras, es fácil usar las frases de una diapositiva para proseguir con tu discurso. Pero la experiencia del oyente no es cómoda si está leyendo lo mismo que está escuchando.

Es mejor utilizar diapositivas simples basadas en imágenes con unos pocos puntos escritos. Puedes usarlos como señales para mantenerte centrado, en lugar de como guion del que leer.

  1. Dale un giro al argot

Es muy tentador usar argot empresarial o recurrir a frases habituales en las salas de reuniones, especialmente cuando estás nervioso. Pero conseguirás mucho más impacto en tu posible futuro cliente si utilizas un lenguaje claro y directo para presentar tu propuesta. La mayoría de los inversores y directores con experiencia saben que el argot empresarial puede ocultar gran cantidad de “pecados”, y es poco probable que queden impresionados o convencidos cuando lo escuchen.

En su lugar, sé un soplo de aire fresco siendo claro y conciso sobre tus planes, objetivos y la andadura que has realizado con tu proyecto. Céntrate en crear una presentación efectiva que responda preguntas y fomente la confianza, no la confusión.

  1. Utiliza tu entusiasmo

Tu idea es genial, ¿verdad? Así que no temas gritarla a los cuatro vientos. No vas a parecer arrogante, fanfarrón o grosero por enumerar tus propios méritos en tu presentación, el cliente quiere saber qué le puedes ofrecer y cómo podría beneficiarle.

Si realmente crees en lo que estás presentando, deja patente tu entusiasmo por tu idea y no escatimes en explicaciones sobre por qué estás tan entusiasmado con ella.

  1. Reserva tiempo para preguntas y respuestas

Una presentación, si va bien, debería generar algunas preguntas entre la audiencia. Cuando planifiques tu presentación, asegúrate de dejar tiempo de sobra para consultas y prepárate para abordarlas abierta y honestamente cuando surjan.

Evita demasiadas interrupciones haciendo saber al público que dispondrán de tiempo para hacer preguntas al final de la presentación. Un tiempo de preguntas y respuestas te ayudará a mantener una buena estructura en la parte principal de tu presentación, dando a la vez la oportunidad a la audiencia de expresar su opinión. Saber que habrá una sesión de preguntas y respuestas les ayudará a dejar a un lado sus dudas y concentrarse en lo que estás diciendo.

¿Cuánto tiempo debes destinar a preguntas y respuestas? Esto dependerá del tiempo total del que dispongas para tu presentación, pero por lo general se suelen dejar de 5 a 10 minutos.

Si alguien en la audiencia necesita más tiempo para profundizar en una pregunta, ¡perfecto! Esto te dará la oportunidad de organizar una segunda reunión, lo que solo puede ser algo positivo.

  1. Escucha y responde

La presentación de un negocio es como una conversación, aunque un tanto desequilibrada porque tú eres el que habla primordialmente. A pesar de tu cuidadosa planificación, puede que tu audiencia plantee ideas, preguntas y perspectivas para las que no estás preparado, y eso no es algo malo.

Si no tienes una respuesta, es mejor no inventar algo en el momento. Es preferible decir algo así como “¡Buena pregunta! Ahora mismo no tengo la respuesta, pero me comprometo a enviarte un email para mantenerte informado una vez lo haya estudiado.”

Una vez hayas hecho tu presentación, facilita a la audiencia tus detalles de contacto con Tarjetas de Visita con un diseño atractivo

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