February 5, 2019

Consejos para estimular la confianza cuando se habla en público

Hacer discursos en público con más frecuencia es una manera fácil de hacer crecer tu negocio. Desde cómo vestir hasta dónde colocar tus manos, aquí está nuestra guía.

Hablar en conferencias y eventos es una excelente forma de hacer crecer tu negocio. Además de brindar excelentes oportunidades para crear contactos, también puede ser una plataforma para promocionarte a ti mismo y a tu marca.

Pero entendemos que a veces puede ser un poco intimidante. Si no eres fan de subir al pódium en conferencias y eventos, aquí tienes algunos consejos para superar los nervios y convertirte en todo un profesional en poco tiempo.

Empieza por lo pequeño, piensa a lo grande

Probablemente estés pensando, “¿por dónde empiezo?”. Bueno, la buena noticia es que nadie se tira de cabeza a un discurso, así que empieza por lo pequeño. Piensa en todas las veces que has hablado en público sin tan siquiera darte cuenta. Quizás hayas presidido una reunión, presentado a alguien en un evento o propuesto un brindis en una fiesta. Todos ellos son excelentes ejemplos de hablar en público, y un punto de partida ideal. Hablar en eventos ordinarios donde las expectativas no son muy altas te ayudará a incrementar gradualmente tu confianza, determinar qué técnicas funcionan para ti y los puntos donde podrías mejorar.

Qué ropa vestir

Si te han invitado a hablar en público, es probable que pronto empieces a pensar en qué te vas a poner para el gran evento.

Por un lado, deberás parecer serio, profesional y estar listo para las fotos. Por otro lado, querrás parecer genuinamente tú, y definitivamente no desearás estar incómodo con corbatas apretadas o zapatos dolorosos, ya tienes bastante con los nervios de afrontar el escenario.

Luego está la pregunta de qué dice tu ropa sobre ti y qué tipo de impresión causará en la audiencia, ¿estará tu vestimenta a tono con tu mensaje?

Vístete para estar cómodo

Lamentablemente, subir al escenario en pijama es un no indiscutible, pero todavía puedes sentirte cómodo frente a la audiencia. Consigue el equilibrio perfecto eligiendo ropa de calidad con un estilo clásico y holgado. Tu ropa debe facilitarte el movimiento, no ser un estorbo durante tu discurso.

Es una buena idea elegir ropa que has usado antes y con la que sabes que te sientes cómodo. Los tejidos naturales tienden a ser más transpirables que las fibras sintéticas y pueden ayudarte a mantenerte fresco y cómodo, algo imprescindible si eres propenso al miedo escénico. Busca en tu armario piezas de algodón, lino o lana ligera.

Vístete para tu marca

La vestimenta es una poderosa forma de comunicación no verbal. Será tu primera impresión antes de decir una sola palabra. Junto con tu lenguaje corporal, el contacto visual y la expresión facial, tu ropa juega un papel importante en la opinión que la audiencia se forme sobre ti a primera vista.

Un traje liso en un color oscuro es una opción clásica que da todo el protagonismo a tu discurso, no tu apariencia. Pero si es demasiado sobrio podrías perder la oportunidad de destacar. Un toque de color llamativo, como una camisa, bufanda o pañuelo, puede dar un acento destacable a tu indumentaria.

El cuidado personal también es muy expresivo. Piensa si quieres lucir un aspecto elegante o más casual, qué tipo de peinado o afeitado deseas llevar, o si ponerte maquillaje o no, y, si optas por él, si será clásico y natural o llamativo y sorprendente.

Tres cosas que comprobar antes de subir al escenario:

  1. Sonrisa

Practica tu sonrisa frente al espejo y ¡asegúrate que no tienes un trozo de ensalada entre los dientes!

  1. Peinado

Asegúrate de que tu pelo está limpio y que no haya mechones sueltos que se desprenden de tu peinado.

  1. Micro

Si llevas un micrófono puesto, asegúrate de que no interfiere con tu vestimenta o queda fuera de lugar.

Cómo preparar tu discurso en 3 pasos:

Paso 1: Establecer la estructura

Es importante preparar un marco para tu presentación o charla para que puedas planear lo que vas a decir y cómo lo vas a decir, pero no escribas un guion y trates de aprenderlo de memoria.  Piensa en alguna ocasión en la que asististe a un discurso presentado con guion, ¿realmente asimilaste algo? Si escribes un guion para tu presentación podrías correr el riesgo de parecer monótono, perdiendo la espontaneidad y el tono que te hace parecer genuino y te permite conectar por completo con tu audiencia. Daniel Kingsley de Presence Training, una compañía londinense que organiza cursos sobre discursos, recomienda una estructura de seis puntos:

  1. Empezar con algo personal para llamar la atención
  2. Explicar de qué se tratará la presentación
  3. Enumerar tres puntos principales
  4. Elaborar los tres puntos principales
  5. Resumir los tres puntos principales
  6. Encontrar una manera entretenida o poderosa emocionalmente de terminar la presentación, y si haces referencia a cómo comenzó el discurso aún mejor, porque es emocionalmente satisfactorio

Paso 2: Hacer notas orientativas

Si no incluyes diapositivas, es posible que desees escribir algunas notas orientativas en postales para ayudarte a mantenerte orientado. Te quitará el estrés de tener que recordar cada dato y te ayudará a recordar el orden y el curso de lo que estás presentando. Las notas te proporcionarán seguridad, si no las necesitas mejor que mejor, pero si te pierdes u olvidas lo que ibas a decir, un vistazo rápido a tus notas te pondrá de nuevo en el camino correcto.

Recuerda lo siguiente cuando prepares tus notas:

  • Anota frases o titulares clave, no escribas párrafos, las notas están ahí para refrescar tu memoria.
  • Asegúrate de que tus notas son fáciles de leer, utiliza escritura grande y separa cada punto con un espacio.

Mirar tus notas no es ningún inconveniente, y a tu público no le importará. Si necesitas consultarlas, hazlo deliberadamente. Rompe el contacto visual con tu audiencia, mira tus notas y tómate tu tiempo para asimilar tu próximo punto. Cuando estés listo, restablece el contacto visual y explica esa sección. Puede que la pausa te parezca larga, pero el público apenas lo notará.

Paso 3: Practicar

Practica tu discurso antes del gran día. Repásalo frente a tus amigos o familiares, escoge aquellos que sean más honestos, pero no demasiado duros. Grábate en video y luego míralo y anota posibles mejoras necesarias.

Si crees que necesitas más práctica en general para hablar en público, aprovecha cualquier oportunidad para practicar con otros.

Es una buena idea ver si hay un club Toastmasters International activo en tu localidad. Esta organización enseña liderazgo y técnicas para hablar en público, y es reconocida como una forma probada y fiable para dar los primeros pasos hablando en público.

Pecha Kucha es otra organización internacional que organiza eventos en diversas ciudades para hablar en público. Las presentaciones pueden ser sobre prácticamente cualquier tema, pero hay un límite de 20 diapositivas por presentación que solo se pueden mostrar durante 20 segundos, lo que hará que tu discurso sea conciso y centrado.

Si no hay nada disponible en tu localidad, siempre podrás practicar hablar en público online. Una búsqueda rápida te conectará con sitios como Pspeak y The Public Speaking Project, que te brindan la oportunidad de aprender técnicas para hablar en público y ponerlas a prueba con ejercicios o prácticas utilizando tu cámara web.

Pero algunos se sienten más cómodos practicando en privado, y si eso te ayuda a incrementar tu confianza también es bueno. Lo que importa es dedicar tiempo a aprender y mejorar, ya sea practicando frente al espejo o grabándote con la cámara de tu móvil.

¿Qué sucede si te quedas con la mente en blanco?

Una vez hayas terminado tu preparación, es probable que tu mente empiece a pensar en el día en cuestión y si tu discurso irá acorde a tu plan. Es absolutamente normal estar nervioso, pero puedes hacer algunas cosas realmente fáciles para ayudarte a superar los nervios.

El truco está en la preparación. Si bien no recomendamos que intentes aprender de memoria tu presentación completa, memorizar solo los primeros 30 segundos te proporcionará un comienzo sólido y te ayudará a coger el ritmo. También te ayudará a aumentar tu confianza y fortalecer el resto de tu discurso una vez superado el obstáculo inicial.

Simplemente recuerda que los errores son normales y, por lo general, el público ni siquiera se da cuenta. Ten un poco de agua a mano por si se te seca la garganta, tomar sorbos también te dará tiempo para ordenar tus ideas.

Utiliza el lenguaje corporal en tus presentaciones en público

A menudo, cuando caminas, hablas, te paras y te mueves no piensas demasiado en ello. Pero cuando te subes a un escenario frente a una audiencia en vivo, es típico sentir que tienes dos pies y tres brazos de más, y no sabes qué hacer. La combinación de la ansiedad por hacerlo bien y saber que hay ojos, y cámaras, por todos lados puede hacer que tus movimientos y posturas se vean forzados y algo incómodos, lo que puede restar valor a tu mensaje.

El lenguaje corporal puede ser tu mayor ventaja a la hora de hablar en público, pero necesitas saber cómo controlarlo para transmitir confianza y vibraciones positivas en lugar de nerviosas.

El público responde mejor a los interlocutores cuyo lenguaje corporal no distrae de la presentación, pero, en su lugar, refuerza el mensaje con gestos elocuentes y expresiones faciales.

Para familiarizarte con el lenguaje corporal y empezar a pensar en el tipo de gestos y posturas que deseas utilizar en el escenario, el Institute of Public Speaking recomienda que veas tu programa de televisión favorito sin sonido para que puedas estudiar las diferentes impresiones que provocan diferentes gestos.

Dónde mirar

Con tantos rostros frente a ti, puede ser difícil saber dónde mirar. Crear una relación con el público no consiste en tratar de mirar a todos a los ojos, pero, si deseas mantener su atención, es bueno mantener tu vista al frente y apartada de tus notas tanto como sea posible.

Mantener buen contacto visual con el público les ayudará a sentirse más conectados contigo y con lo que estás diciendo. Cuando hables frente a más de 30 personas, busca 3 o 4 rostros en diferentes puntos de la sala y reparte tu mirada entre ellos mientras hablas. Esto también puede ayudarte a evaluar si tu público te sigue o si necesitas frenar un poco o explicar las cosas con un poco más de detalle.

Pero si no te sientes cómodo dirigiéndote al público en la sala, siempre puedes buscar un par de objetos, como un letrero o un adorno, a los que dirigir tu discurso. Aplica la misma técnica que utilizarías si hablaras con personas, reparte tu mirada y muévete en el escenario. Pero no fijes tu vista en la parte posterior del auditorio, parecerás distante y con ganas de escapar.

Y recuerda, los rostros en blanco son normales, así que si captas la atención de alguien que no parece especialmente entusiasmado, no te lo tomes como algo personal.

¿Qué hacer con tus manos?

La mayoría de nosotros nos expresamos con nuestras manos cuando estamos conversando, y esto no debería ser diferente cuando se habla en público. De hecho, los gestos pueden ayudar a reafirmar lo que estás diciendo, expresando tu punto de vista, así que haz lo que sea natural para ti. Te recomendamos que eches un vistazo a los consejos en este artículo también.

Hacer tu presentación en un podio también puede ser muy útil, ya que te proporciona un sitio donde posar tus manos si lo necesitas. También puedes colocar tus notas orientativas (si las tienes) en el podio y dejar tus manos totalmente libres. Tal vez descubras que esto te ayuda a controlar tus nervios, impidiéndote jugar con tus notas barajándolas en tus manos.

Las diapositivas pueden ser útiles para ilustrar un punto o si deseas mostrar uno de tus productos. Un buen truco es mostrarlas durante unos segundos antes de decir algo. Esto permite que todos las vean bien suscitando curiosidad.

La mejor postura para hablar en público

  • Ponte derecho, con tus orejas, hombros y caderas alineadas verticalmente. Trata de parecer atento y animado, no firme y rígido.
  • Mantén los hombros relajados y hacia atrás para conseguir una postura abierta y calmada. Intenta no encorvarte.
  • Mantén tus movimientos suaves y relajados. Algunos movimientos físicos, como los gestos de manos y los movimientos de un lado a otro del escenario, pueden aportar dinamismo a tu discurso, pero evita parecer inquieto o hiperactivo paseando o golpeando tus dedos o tus pies.

Involucra a tu audiencia mientras hablas en público

El hecho de que tú estés en el escenario y tu público esté sentado escuchando no significa que no puedas establecer una conexión auténtica con ellos. Puedes hacer que tu audiencia sea más participativa utilizando algunas técnicas simples.

Interactúa con el público

Esto puede ser tan simple como hacer preguntas relacionadas con tu discurso a la audiencia y hacer que levanten la mano para responder. Pedirles su opinión de esta manera les hará sentir que juegan un papel en tu presentación y que están contribuyendo de manera significativa. Analiza los resultados de tu “encuesta improvisada” mientras continúas con tu discurso y, para conseguir más efecto, intenta volver a hacer referencia a la encuesta al final, con una frase como “como habéis indicado en la “encuesta rápida …”

Utiliza los accesorios de tu presentación como herramienta de interacción

Las diapositivas de tu presentación te dan una dimensión visual adicional con la que jugar. Utiliza herramientas como juegos de palabras, referencias culturales (piensa en memes sobre tópicos o figuras públicas), gráficos, tablas e ilustraciones para añadir factores de interés a tu presentación

Prueba la interacción digital

Invita a la audiencia a que utilicen sus dispositivos móviles para comentar sobre tu presentación y extender su alcance a las redes sociales. Añadir un hashtag a tus diapositivas puede ayudar a que la gente publique tweets y citas de tu discurso en vivo durante el evento. También puedes usar herramientas como ShakeSpeak para permitir que el público vote sobre tus preguntas y mostrar los resultados en una pantalla en la sala en tiempo real durante tu presentación. Aquí tienes más ideas para involucrar a tu público y mantener su atención.

¿Listo para empezar a hablar en público? Encuentra un punto de reunión local y pon a prueba tus habilidades, ¡Y no olvides tus Tarjetas de Visita!

 

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