The MOO Crew
  • De The MOO Crew
  • 09 may 2013
Untitled Document

Para muchas pequeñas empresas o nuevos negocios, puede que el dinero sea lo único que se interpone en su camino. Si el crowdfunding y las ayudas del gobierno no funcionan en tu caso, es muy posible que hayas decidido recurrir a un banco para pedir un préstamo, un proceso que puede ser desesperante, especialmente en una situación de crisis como la que vivimos hoy. A los bancos les interesa prestar dinero a las empresas, pero solo a las mejores, así que no te pierdas nuestra guía para redactar una solicitud que no podrán rechazar ¡y comienza tu camino hacia el éxito!

Antes de nada…

Busca las mejores ofertas

No hace falta que trabajes con el mismo banco en el que tienes tus cuentas personales. Si investigas un poco encontrarás mejores ofertas y podrás elegir el banco que mejor se adapte a tus necesidades.

Redacta un plan de empresa claro y conciso (¡y brillante!)

Si has leído nuestro anterior artículo, ya deberías sentirte bastante cómodo con esta parte del proceso. Asegúrate de que tu plan deje claro que puedes obtener beneficios y de que muestre cómo puede ayudarte una inyección de efectivo explicando el uso que vas a hacer del dinero.

Documentos financieros

Como cabría esperar, los números son la parte más importante de tu reunión: el banco probablemente denegará tu petición si cree que no son lo suficientemente buenos. Prepara un archivo financiero que incluya tus previsiones de beneficios, un plan a 5 años, el retorno de inversión que esperas del préstamo, el estado de tus finanzas personales, la declaración de impuestos de tu compañía (y de sus dueños) de los últimos dos años, y el estado actual de la cuenta de resultados.

Comprueba la solvencia de tu empresa

Aunque el banco revisará la calificación de tu riesgo de crédito, es esencial que seas consciente de ella de antemano: es mucho más difícil conseguir un préstamo con una calificación desfavorable. Si sabes cuál es tu calificación, podrás responder cualquier pregunta acerca del tema sin problemas.

Investiga qué clase de preguntas te podrían hacer

Si sabes más o menos las preguntas que te van a hacer, puedes prepararte con antelación para responderlas: a nadie le gusta que lo pillen desprevenido.

Practica, practica, practica…

Repasa tu discurso una y otra vez hasta que te lo sepas. No debe sonar ensayado, así que intenta concentrarte en los puntos principales y en los datos y cifras más importantes, en lugar de aprendértelo palabra por palabra. Expresarse con fluidez es más importante que sabérselo de memoria.

Acércate al banco en persona

Para concertar una cita ve al banco en persona y habla con alguien de la oficina. Elige una fecha en la que todo el mundo esté disponible por que cancelar una cita causa mala impresión. Si quieres presentar tu solicitud en una gran compañía, es posible que tengas que hacerlo online, en cuyo caso debes revisar tu solicitud varias veces para asegurarte de que no hay errores ortográficos o gramaticales.

No te confíes

Sé realista en cuanto a la cantidad que necesitas: si tienes que volver al banco a pedir más, no solo te va a salir caro, sino que además dará la sensación de que no eres tan consciente como deberías sobre el estado de tus finanzas. No hagas previsiones excesivamente favorables de tus ingresos ni subestimes los gastos que vas a tener. Del mismo modo, se honesto a la hora de calcular cuánto dinero necesitas para vivir.

Mientras tanto...

Muéstrate convencido y comprometido

Tienes que dar la sensación de estar comprometido al 110% con tu empresa. Si no demuestras tu entusiasmo, el director del banco se dará cuenta y puede que sea menos probable que apruebe tu solicitud.

Vende tu idea

No es solo tu idea lo que tienes que vender al banco, sino también a ti mismo. Un banco no va a conceder un préstamo a alguien en quien no confía, así que asegúrate de mostrarte confiado, bien informado y abierto.

Lee la letra pequeña

Encuentra cualquier cargo oculto y calcula el coste total del préstamo incluyendo intereses, gastos de apertura y penalizaciones por amortización y por retraso en los. Compara la cifra total con la cantidad de la que vas a disponer para devolver el préstamo, así como con lo que otros bancos te pueden ofrecer.

Lo que el banco querrá saber

Hay tres preguntas clave para las que el banco querrá una respuesta:
- ¿Cuánto dinero necesitas?
- ¿Cuánto tiempo necesitas para devolverlo?

- ¿Tienes activos con los que avalar la deuda?

Con estas preguntas el banco determinará si puede concederte el préstamo y a qué tipo de interés. Además, también querrá información sobre tu equipo, tu empresa, tu plan quinquenal, y tu modelo de negocio.

Las apariencias importan

Vístete y exprésate como un profesional, y llega siempre pronto: pase lo que pase, jamás llegues tarde.

Sé abierto

Si quieres embarcarte en una relación a largo plazo, deja claras tus intenciones. Trasladar a ese banco tus cuentas personales o de empresa, contratar sus servicios empresariales y de pago de nóminas, o recomendar el banco a otras empresas de tu zona puede jugar en tu favor.

Después

Espera... ¡Y ten paciencia!

Puede que pasen entre 3 y 6 meses hasta que recibas una respuesta, así que solo te queda esperar y cruzar los dedos. Trabaja para mejorar los puntos débiles de tu empresa y no llames al banco constantemente.

¿Ya te han hecho una oferta?

¡Enhorabuena! Pero no te apresures a aceptarla por muy tentadora que sea. Puedes intentar hacer observaciones constructivas para cambiar las condiciones que te han ofrecido, especialmente si crees que no son razonables. Mantén la calma, apóyate en las cifras para defender tu propuesta, y compara sus condiciones con las que ofrece la competencia. A menudo igualarán o incluso mejorarán la oferta.

¿Tu solicitud ha sido denegada?

Es un golpe duro, pero por desgracia le sucede a mucha gente, así que no debes dejar que afecte a tu moral. En su lugar, trabaja más duro todavía: descubre lo que ha fallado, cámbialo, y vuelve a presentar tu solicitud. Pide ayuda a un mentor experimentado para estar más seguro. Finalmente, siempre puedes recurrir a otras fuentes de financiación, como ayudas gubernamentales o sociedades de capital de riesgo.

Una vez hayas solucionado la cuestión del dinero, ¡ya puedes concentrarte en construir una gran empresa y presentársela a tus clientes! En el siguiente artículo te traeremos una magnífica guía para crear una identidad de marca inconfundible, el eje fundamental de toda empresa. Además, como sabemos lo mucho que cuesta ganar cada céntimo, te revelaremos las estrategias definitivas para hacer negocios con un presupuesto ajustado.

¿Tu solicitud ha sido aceptada sin problemas? ¿Has tenido que reconsiderar tu enfoque? En cualquier caso, queremos oír tus consejos para pedir un préstamo, así que no dudes en compartir tu experiencia con nosotros a través de Twitter con el hashtag #MOOStartupKit y descubre cómo lo han conseguido otros empresarios como tú.

  • Approaching the bank

¿Eres nuevo en MOO?

MOO consigue que la vida sea un poco menos virtual. Ayudamos a nuestros clientes a imprimir productos como tarjetas de visita, postales y adhesivos, para que puedan compartir fácilmente información sobre sí mismos o sobre su negocio en el mundo real.

Imprimir es sencillo y maravilloso. ¡Nos encanta!

Ver Nuestros Productos

Más ideas como esta

Categorías relacionadas: