Si quieres abrir una empresa vas a tener que pensar concienzudamente en tu idea de negocio. ¿Es una gran idea que se puede convertir en una marca de renombre o se dará de bruces nada más empezar? El equipo de MOO.COM ha creado este diagrama de flujo interactivo para que pongas tu idea de negocio a prueba.
¿Tienes la pasión y la determinación para llevarla a cabo?
Te encontrarás con montañas de trabajo a las que tendrás que dedicarle mucho tiempo, así que si no te apasiona, no lo hagas.
¿Tienes las habilidades, los conocimientos y la experiencia necesarios?
Cíñete a lo que sabes o encuentra a alguien que pueda ayudarte.
¿Tu empresa tiene un objetivo?
¿Qué es lo que quieres conseguir con tu empresa y cómo pretendes alcanzar tu objetivo?
¿Sabes quiénes serán tus clientes?
Una compañía no puede despegar sin una gran base de clientes.
¿Crees que la gente va a pagar por ello, ya sea ahora o en el futuro?
¡Empieza otra vez! A no ser que seas multimillonario o tengas una organización benéfica, necesitas que tu empresa genere beneficios.
¿Le has comentado a absolutamente todo el mundo tu idea?
Investiga un poco: si no sabes lo que quiere la gente, nunca funcionará.
¿Has hecho un ensayo práctico con tus clientes para probar tu idea?
Comprueba el efecto de tu producto o servicio con un ensayo limitado para conocer la opinión de tus clientes de primera mano.
¿Puedes explicar por qué tus clientes necesitan tu servicio o producto?
Entonces... ¿Por qué vas a lanzarte a hacerlo? Es necesario cubrir una demanda, responder a una necesidad o solucionar un problema.
¿Tienes un discurso de venta de 25 palabras?
Lo ideal sería que pudieras describir tu idea de negocio en menos de 25 palabras. ¡Las cosas complicadas no venden!
¿Tienes un plan de empresa?
Un buen plan de empresa es esencial para que tu empresa tenga éxito.
¿Has pensado en los recursos que vas a necesitar?
¡Tienes que investigar un poco más! ¿Qué habilidades o conocimientos te faltan? ¿Tienes existencias? ¿De dónde vas a sacar existencias, personal y/u oficinas?
¿Tu idea es distinta de otros productos o ideas parecidos?
Tu producto debe tener características que lo diferencien de los demás para atraer clientes, es decir, una ventaja diferencial que lo haga único y que aleje a tus clientes de la competencia.
¿Eres consciente de las desventajas y limitaciones de tu idea?
Siempre van a existir, así que es mejor que las descubras tú antes que tus competidores o el director de tu banco.
¿Conoces la legislación acerca de los derechos de autor y lo que conlleva su vulneración?
Aunque no hay mucha protección para las empresas de internet, puedes estudiar las muchas opciones que existen para proteger tus productos físicos, como las patentes.
¿Tu empresa es sostenible?
Piénsatelo dos veces. Tu empresa tiene que funcionar durante al menos la siguiente década, a no ser que pretendas disolverla en unos pocos meses.
¿Existe espacio para que tu negocio se amplíe?
Una empresa funcionará mucho mejor si tiene posibilidades de mejorar.
¿Conoces bien tu mercado?
Abordar un nicho de mercado pequeño puede parecer una fantástica idea para una empresa, pero si ese mercado se está reduciendo rápidamente será mucho más difícil mantener un negocio rentable. .
¿Has trabajado en esta industria antes?
Intenta empezar en una industria en la que ya tengas experiencia o al menos sobre la que tengas conocimientos.
¿Tienes contactos en la industria?
Empieza a hacerlos: las personas con contactos siempre lo tienen más fácil. Prueba en eventos de networking y a través de Twitter.
¿Sabes qué precio poner, cómo promocionar y cómo vender tus productos o servicios?
¿Cómo pretendes ganar dinero con ello? Necesitarás preparar una gran estrategia de marketing, estudiar los precios de tu competencia y contratar a alguien para que lleve la contabilidad.
¿Sabes de dónde vas a sacar el dinero?
Hay muchas opciones disponibles para emprendedores y PYMEs, así que tómate tu tiempo para estudiarlas.
¿Tienes un presupuesto?
La esencia de toda empresa es la de hacer dinero. Si no planificas un presupuesto podrías acabar perdiendo todo lo que ganes.
¿Tu presupuesto es realista?
Piensa de forma realista en lo que pasaría si todo saliera mal en tu empresa. Necesitas tener un plan para cubrir cualquier problema antes de que suceda. .
¿Sabes cuáles van a ser los gastos de tu empresa?
Investiga un poco más. Necesitas sabes cuáles son tus gastos para poder reducirlos y generar más beneficios (¡o al menos ahorrar!)
¿Puedes permitirte mantener tu empresa abierta?
Piensa en lo que vas a gastar para abrir y poner en marcha tu empresa. Necesitas suficientes fondos como para mantenerte cómodamente hasta que la empresa empiece a reportarte beneficios.
¿Sabes cuándo empezará a ser rentable tu empresa y cuánto dinero necesitas?
Es vital conocer este dato si vas a vivir de los beneficios de tu empresa, de lo contrario tendrás que hacer un presupuesto para vivir por otros medios.
¿Eres capaz de aceptar el fracaso y sabes cuándo retirarte?
Muchas nuevas empresas no tienen éxito, así que necesitas saber cuándo es momento de evitar más pérdidas, quedarte con lo que has aprendido y tomar otro camino.
¡Fantástico! ¡Parece que tienes una gran idea de negocio!